Mundo ficciónIniciar sesiónEstacionó la moto en la entrada, las rejas altas de acero, le impidieron ver más allá. Un hombre salió de la caseta y se acercó a Perla que estaba arriba de su moto.
—¿Le puedo ayudar en algo? —Perla se retiró el casco y el hombre la reconoció, inmediatamente buscó el arma, pero, ella fue rápida y le apuntó, el hombre levantó las manos.
—No le quiero hacer daño, solo quiero hablar con Carolina, luego me iré.
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