Mundo ficciónIniciar sesiónCarolina miró de nuevo los documentos que había dejado frente a ella en la gran mesa del comedor, su labio terminó de temblar cuando se llevó la mano a su boca. Su cabeza era una revolución de preguntas, de dudas, pero todo eso fue interrumpido cuando entró al lugar, Cecilia. Carolina miró su rostro de preocupación.
—¿Ahora te ha mandado para obligarme de alguna forma a firmar? —Cecilia negó lentamente. —¿Y entonces? —Carolina se refirió a su presencia de último momento.







