Mundo ficciónIniciar sesiónLa mujer caminó con la bandeja del desayuno hacia la nueva habitación de Carolina. Había pasado una semana exactamente desde esa noche que conoció a Fernando García. Por más que intentaba escapar, le era imposible. Uno de los hombres que custodiaba la habitación del ala este de la mansión, introdujo el código para que la puerta se pudiera abrir. –Sí, Fernando lo que más le apasionaba era la tecnología- la puerta se abrió y ella entró, se detuvo la mujer y escuchó que la puerta se cerró a







