Cap. 42 Los buenos amigos
Estaba rodeada por grandes perros furiosos, tenía miedo y la voz áspera de la mujer se dejó escuchar:
—¿Quién m****a eres?
—Mi—mi nombre es Valka y estoy herida.
La mujer colocó una linterna delante de ella y vio a la mujer golpeada y sangrando.
—¡Santo Dios!
Apartó a los perros y la llevó a la casa en donde curó sus heridas:
—¿Tu marido te golpea?
—No…
—Puedes decirlo no más, yo pasé por lo mismo.
Entonces Valka mintió:
—Hui de él… Tengo miedo.
—Bien, te ves fatal.
Comer algo le hiz