Una luna rechazada. Capítulo 58: Pequeña discusión
Dorian.
—Parece que estás mucho mejor hoy —hablé, mientras mi madre le quitaba el suero a Bryan.
—Ha empezado a comer de nuevo —informó ella, con una sonrisa.
—Es todo gracias a ustedes, no pensé que me ayudarían tanto —expresó el rubio, levantándose de la camilla.
Mostró que podía ponerse de pie y caminar alrededor de la habitación. Mi madre empezó a anotar su estado en la liberta con su informe para estar al tanto.
—¿Y no has sentido más a Umbra? —pregunté.
—De hecho... Todavía siento que me