Una luna rechazada. Capítulo 29: Amenazas
Alanna.
Desperté con un horrible dolor de cabeza y me di cuenta que estaba en un lugar completamente oscuro. No podía ver nada, excepto una pequeña luz que atravesaba la madera.
Intenté moverme, pero unas cadenas sonaron cuando lo hice. Mi corazón se quiso salir de mi pecho al notar que estaba encadenada tanto en mis manos, como en mis piernas.
Mis muñecas estaban siendo apretadas por el metal, cosa que empezó a picarme por el dolor.
—Carajo...
Lo último que recordaba era que Kayn había invadid