Una luna rechazada. Capítulo 23: Arriesgarse
Alanna.
Los días pasaron con normalidad y mi relación con Sofía aumentó bastante. Me agradaba pasar el rato con ella, y varias veces nos topamos con la madre de Dorian en nuestros paseos.
Era de noche y ella se estaba preparando más de lo habitual. Supuse que en vez de ir a patrullar, tendría una cita ya que hasta se maquilló.
Eso me dejó desconcertada.
—¿Verás a Dorian?
Algo en mí se quebró, hasta que volteó a verme con confusión y arrugó la nariz.
—Claro que no, te he dicho que él me rechazó