Laia.
Habían herido a Ashton a costa de tener una espada de oro. No estaba entendiendo nada, pero Zoé me había explicado que el oro era algo que mataba a los demonios sí o sí, o por lo menos debilitaba su poder.
Su voz se adentró en mis oídos y me di cuenta de que corrió hacia Ashton, con la esperanza de que estuviera vivo.
Yo tenía que concentrarme en Eris, ya que la vi con intenciones de moverse hacia los dos jóvenes. Mis ojos analizaron el panorama a mi alrededor, ya me estaba acostumbrando