Caleb.
—Creo que lo primordial sería que te transformes, así me explicas luego si te sientes diferente —le recomendé a Laia.
Ambos nos habíamos adentrado un poco al bosque para explorar más acerca de su nuevo poder. Ella necesitaba poder explicarlo y darme respuestas para entender cómo podíamos mejorarlo.
—De acuerdo... Aunque en pleno sol me sentiré sofocada —respondió, con una mano cubriendo su frente.
—Acá hay sombra, Laia. No pongas excusas —indiqué, haciéndome a un lado.
Ella vino hacia mí