Caleb
Tal vez me había pasado un poco al dejarme llevar con Laia, pero tenía que admitir que fue lo mejor que había probado en mi vida.
Habían pasado unos dos días y ella me evitaba a toda costa, a pesar de que le dije que teníamos que hablar sobre Leo, porque sin dudas estaba ocultando algo grande.
Su mente estaba bloqueada y no podía ni leerla, ni comunicarme con él como antes. Era demasiado sospechoso que sucediera eso.
¿Qué le había pasado en nuestro viaje?
—No te ves muy bien —Una voz chil