Laia.
Después de haberme separado de Caleb, aparecí en un entorno familiar que me hizo traer un montón de recuerdos.
La manada Eclipse todavía vivía y hacía sus labores cotidianas del día a día. Tragué saliva. Todo ese ambiente lo sentía tan falso, producto de mi propia imaginación a lo que alguna vez fue mi hogar.
—Laia, ¿por qué no vienes un momento? —cuestionó mi padre, llamándome con su mano.
Corrí hacia él, y a pesar de que sabía que su imagen era una vil mentira, lo abracé como nunca ante