Capítulo 32.- Rendir declaraciones.
Luego de haber estado en la comisaría por más de una hora rindiendo declaraciones y pagar una suma alta en la fianza, ahora me encuentro saliendo del lugar con mi amigo.
Estando fuera no puedo evitar hacerle la pregunta que tanto me estaba atormentando.
—¿Qué pasa entre esa rubia y tú?
—Nada. —responde tajante queriendo zanjar el tema.
—Pues no creo que por no pasar nada te hayas caído a golpes con Fernando.
—Es solo que..
—Dime Isaac, ¿Qué se siente desear algo y no poder tenerlo? —declara Fer