30. Maestra del hierro, esclava del miedo.
Cada día, Gwen lograba un dominio impresionante sobre sus Habilidades Plasmáticas, especialmente el Succinetismo, lo que le permitió manipular nuevos metales y crear defensas eficaces contra ataques físicos.
Los metales se movían con precisión bajo su control: monedas que flotaban en el aire, balas que se detenían a suspiros de su cuerpo, barreras que surgían como muros impenetrables. Se había convertido en una fuerza imparable.
Sin embargo, cuanto más perfeccionaba sus habilidades, más sentía q