26. Verdades bajo la sombra.
Las actividades criminales en Pueblo Plasmar no cesaban. Pero para Gwen, la verdadera amenaza no eran los ladrones ni los estafadores. La verdadera amenaza tenía nombre: Teo.
No solo era un enemigo más. Él sabía su secreto, él representaba la amenaza más grande a su identidad y a su lugar en el pueblo.
Si Teo hablaba, la escuela, o el pueblo entero, la verían de forma distinta. Ser una Sanguínea era un estigma que no podía permitirse cargar en público.
Gwen no planeaba esperar a que eso ocurrie