19. El Despertar de la Absorción Dióxida.
El reloj colgante de Gwen marcaba el mediodía del domingo 26 de marzo. El sol filtrado entre las nubes dibujaba sombras irregulares sobre los adoquines de Pueblo Plasmar. El aire era denso y húmedo, pegándose a la piel con una presencia sofocante.
Tres figuras surgieron de una calle lateral y le cerraron el paso con precisión calculada. Cracs. Los había enfrentado antes, pero esta vez, algo en sus miradas la puso en alerta: no era solo codicia, era intención.
—Bonitos movimientos los de ayer, c