Mundo ficciónIniciar sesiónCuando despierto el miércoles por la mañana, Embrigde ya se ha marchado al trabajo dejándome sola en la casa de Brian. Suspiro pesadamente y camino hasta la cocina, abro el refrigerador y espero que el repugnante olor de la comida echada a perder me inunde la cara, pero en vez de ello solo siento el aire frio chocar contra mi piel, abro los ojos más de la cuenta y recuerdo que aquella ya no es la pequeña casa en la que Embrigde y yo vivíamos y de algu







