CAPÍTULO 80: EL MENSAJE
Después de vestirse, Anthony la atrae nuevamente hacia él rodeando su cintura con un brazo firme, mientras la otra mano se desliza por su espalda. La besa en los labios, esta vez con una delicadeza que parece muy ajena a la intensidad de momentos antes. Katherine cierra los ojos, sintiendo que su cuerpo responde a la calidez que solo él puede provocarle, como si estuviera atrapada en un sueño del que no quisiera despertar.
—Deberíamos ir a la heladería, estamos tardando