CAPÍTULO 72: INTERÉS
—Cacciatore, lo encontramos —la voz de Alessandro se escucha al otro lado de la línea con un toque de urgencia.
Anthony apenas pestañea. Sus dedos aprietan con fuerza el teléfono, como si el dispositivo pudiera transmitirle la intensidad de sus pensamientos.
—Envíame la dirección. Iré enseguida.
Cuelga la llamada sin esperar una respuesta, sintiendo el latido frenético de su corazón. No es miedo lo que lo invade, sino la excitación de la cacería. Lleva días persiguiendo las