"Jacob ... Tenemos que hablar."
Admirando como su mensaje era perfectamente ignorado, puso los ojos en blanco, y pensando que el enigma era jodidamente inmaduro, se rio.
"Sé que no eres capaz de dejar de tratarme... Al menos no permanentemente"
"Sin mí no eres nada, Jacob."
"De algún modo debes perdonarme..."
"Ryle me perdonó :)"
Mordiéndose el interior de la mejilla, Leonidas aparcó frente a la cafetería, y soltando un suspiro cansado ante la increíble dignidad que su mejor amigo poseía