Una sonrisa completamente resplandeciente, competía en brillo contra el imponente sol que se asomaba en la turística Busán. Ryle saltaba sobre sus pies con suma emoción, conteniendo los gritillos infantiles que querían salir de su garganta; sin embargo, y aunque las ansias imparables calcinaran el cuerpo del menor, habría estado recibiendo un par de miradas desconfiadas por parte de sus dos amigos, durante contados cinco minutos.
Aunque, por supuesto, él no notaba una vez más lo que ambos pare