Me deslizo hasta el borde de mi silla. Preferiríamos que ninguna de las historias incluyera a su esposa. Así es como se nos ocurrió el ángulo de usar mujeres comunes–.
Los ojos de Walsh se posan en mí y se quedan más tiempo del necesario. Un impulso incontrolable de golpear al tipo se precipita dentro de mí. ¿A quién cree que está mirando?
-El problema-, dice Kendrew, con un tono duro y abrasador, -es la cantidad de información que se muestra. No tengo ningún problema con que la historia de Cla