Mundo ficciónIniciar sesiónBIANCA
Sentí el frío subir por mi espalda y supe que mi rostro debía estar blanco como un papel.
—Lo despacharé de inmediato y puedes verlo fuera de la oficina cuando termine tu jornada laboral —prosiguió—. Si hubiera sabido lo que sucedió entre Antonio y tú, no le habría dicho que estabas aquí.
—No lo hagas. Iré a verlo.
—Antonio se pondrá furioso si se entera.
—Sé que no se admiten visitas personales, pero será rápido y además, el señ







