Capítulo 12 — Una petición de perdón.
En cuanto llegaron a Nueva York, Anna se fue directa a casa en taxi y Vivienne hizo lo mismo.
El piso del Upper East Side era suyo y esperaba que Matthew hubiera tenido la decencia de entregar las llaves a sus padres cuando se marchara.
Cuando llegó al edificio, el portero la esperaba con la puerta abierta y una sonrisa.
- Buenos días, señorita St James.
- Buenos días, Davis. - Le saludó, pasando a su lado mientras arrastraba la maleta hacia el ascensor.
El hombre se apresuraba hacia ella y el