La cesárea se complicó por la hemorragia de la madre, pero Yannick logró salvarle la vida y regresarla de la muerte, el bebé fue traído al mundo con bien, aunque los riesgos son inevitables.
La hora del almuerzo llegó y su última cirugía no salió bien, perdió a su paciente y aunque no se podía hacer nada, no pudo evitar sentirse mal, no quería muertes, pero sabiendo que son cosas inevitables, decidió asistir a su almuerzo con quien es su pareja a los ojos de los demás.
―¿Mal día? ―Vik besó sus