Con la personalidad de su padre, sabiendo que Elvis estaba detrás de todo, jamás entregaría el mapa del tesoro.
Esto, sin duda, enfadaría al otro, poniéndose en peligro.
—Entiendo, enviaré a alguien para proteger a Valentín en secreto —prometió Pedro.
—Con eso me quedo más tranquila —Estrella sonrió aliviada—. Claro, no estaré fuera mucho tiempo, en cuanto la nueva empresa en Ciudad YJ se estabilice, regresaré a la capital. Si todo va bien, volveré en tres o cinco días.
—Está bien, te esperaré.