Después de aplastar al traidor bajo su pie, Pedro cargó a la debilitada Estrella en el auto. En ese momento, el lugar donde la serpiente había mordido a Estrella ya se había vuelto negruzco y morado. Además, el veneno seguía extendiéndose, dejando toda su pierna adormecida.
—Esto sí que es complicado... —Pedro examinó la situación con un rostro cada vez más serio.
Si se tratara de un veneno común, podría neutralizarlo fácilmente. Pero el veneno de esta serpiente era excepcionalmente potente. Lo