—¡¿Cero puntos?!
Al escuchar esto, todos se quedaron estupefactos por un momento, seguido de una carcajada general.
Las miradas que le dirigían a Pedro eran como si estuvieran viendo a un payaso.
—¡Jajaja, esto es para morirse de risa, cómo se atreve a hacer el ridículo con cero puntos? ¿Quién le dio el valor?
—Justo cuando pensaba que él era todo un espectáculo, resulta que solo estaba fingiendo y haciendo trucos.
—Podría escribir con los ojos cerrados y al menos acertar en una o dos respuestas