Después de inscribirse con éxito, Pedro y sus dos compañeros finalmente tomaron un barco hacia Valle Médico. Por donde pasaba el barco, se extendían montañas verdes y aguas cristalinas, rodeadas de árboles frondosos, un paisaje de extraordinaria belleza. Tras recorrer aproximadamente diez millas por agua, los tres finalmente desembarcaron.
Ante sus ojos se erigía un edificio enorme, semejante a un palacio imperial, de majestuosidad abrumadora y grandiosidad espectacular. Siguiendo a la multitud