En un instante, todas las miradas se centraron allí.
—Muchacho, te atreves a matar a nuestra gente, ¡qué valiente eres!
Demonio miró a Pedro con frialdad, esos ojos rojos sangre mostraban su malevolencia.
—Ríndete y te dejaré el cuerpo entero —dijo Pedro con indiferencia.
Estas palabras causaron un gran revuelo.
—¡Carajo! ¿Quién es este chico que se atreve a ser tan arrogante?
—Desafiar a Demonio en público, ¿acaso este tipo no valora su vida?
—¡Actuar como héroe en este momento es pura estupide