—¡Pedro! ¿¡Qué estás haciendo!?
Los ojos de Leticia se abrieron de par en par, deseando poder morderlo.
Cuando vio por primera vez que Pedro se comportaba de manera extraña, pensó que simplemente estaba admirando a una mujer hermosa.
No esperaba que este hombre tuviera el valor de coquetear con otra mujer en su primer encuentro, incluso siendo atrevido con sus caricias.
Lo trató como si ella fuera invisible.
—Leticia, te estás confundiendo, fue ella quien extendió la pierna hacia mí primero.
Ped