Por la mañana, en la oficina del presidente del Grupo García.
Leticia, mientras tomaba su café, revisaba los informes financieros.
En ese momento, se oyó un golpe en la puerta.
—Adelante.
Leticia dejó la taza de café.
—La presidenta Leticia, ¿querías verme?
Pedro entra tras abrir la puerta.
Siendo el jefe de seguridad, debía reportarse diariamente en la empresa.
—¿Dónde estuviste ayer? No podía comunicarme contigo —preguntó Leticia con cautela.
—Un amigo tenía problemas, fui a ayudar.
Pedro sonr