—¿Eres el líder de La Banda del Dragón Rojo? —Paula pareció sorprendida al principio, luego lo miró como si estuviera viendo a un tonto —Pedro, ¿puedes dejar de decir tonterías? ¿Qué te crees? ¿Te atreves a llamarte el líder de la Banda del Dragón Rojo?
—Pedro, deja de bromear y sé serio.
Leticia le lanzó una mirada severa.
Obviamente, tampoco creía las palabras del hombre frente a ella.
¿Había llegado a la ciudad hace solo unos días y ya era el jefe?
—¿Por qué mentiría sobre algo así? Si no me