—¿Hmm?
El sonido repentino atrajo instantáneamente la atención de todos. Las miradas se centraron en Pedro.
—¡Chico! ¿De dónde saliste tú? ¿Quién te dio permiso para hablar aquí? —Evaristo miró a Pedro con desdén.
—Soy el nuevo médico de la farmacia elixir vital— respondió Pedro con calma. —Acabas de decir que si curamos tu herida, no necesitaríamos pagar compensación. Así que, voy a intentarlo.
—¿Intentarlo? ¿Tú crees que puedes curar mi herida? —Evaristo se rio con desdén, mirándolo como s