—¿Puedes repetir eso? —Consuelo, con el rostro impasible, sostenía la espada con una mano, la punta presionando contra la garganta de Estrella.
Con solo avanzar un poco, podría quitarle la vida fácilmente.
—¿Hmm? —Estrella frunció el ceño al ver la hoja de la espada en su cuello.
No esperaba que Consuelo fuera tan impetuosa, desenfundando su espada al menor conflicto.
Y estaba segura de que no era una broma.
Si seguía provocándola, realmente podría acabar muerta.
Parecía que había encontrado a u