Rocío sonrió asintiendo:
—La sangre que corre por tus venas ya se ha despertado, vuelve a casa con tu abuela, de ahora en adelante serás la santa de la Banda de Hechiceros, quien quieras matar, podrás matar.
—Yo...
Lizbeth abre la boca, sin saber qué decir.
La repentina aparición de su abuela la deja un poco perdida, sintiendo su mente en desorden.
—Lizbeth, la Banda de Hechiceros no es un buen lugar, tienes mejores opciones —Pedro aconsejó.
—La sangre de la santa, que más se alinea con las técn