Los recuerdos de Delicia pasaron por la mente de Isabel. No pudo evitar admitir que era el resultado de su arrepentimiento. Inicialmente, quiso mantener su orgullo, pero ahora veía que eso no era posible.
—Mamá, ¿qué hacemos ahora?
...
—Ya sabes, el asunto con Yolanda...
Hablando de Yolanda,
Isabel se enfureció aún más.
El hecho de que Yolanda haya podido usar sus trucos para mudarse a la mansión de los Jiménez demostraba las habilidades excepcionales de esta mujer. Isabel sabía que tenía que re