Delicia se mantenía firme en su imagen de mujer exitosa en el mundo empresarial. Empezó a despreocuparse por con quién se reunía o con quién comía, influenciada en parte por la presencia de Néstor. Así, nadie se atrevía a difamarla en internet.
En el coche, Carlos conducía personalmente mientras Delicia ocupaba el asiento del copiloto. Carlos, de manera casual, preguntó:
—¿Tu tío ya se fue de regreso?
—Sí, debería haberse ido hace días, pero se quedó por mi culpa. —respondió ella, pensando en l