Cada vez más personas participaban en la opinión pública.
Con los recuerdos de su última vida, Delicia recordó qué más ocurrió.
Mientras ella y Alvaro no se divorciaran, esa gente seguiría metiéndose con ella, y la única forma para ella era marcharse...
Sospechaba que Yolanda estaba bien, y esas personas se empeñaban en volverla loca, con la esperanza de que Alvaro se divorciara de ella.
Nadie habría pensado que ella, que sólo dependía de Alvaro, se iría.
Por eso su marcha temporal de la ci