Mundo ficciónIniciar sesiónCasa de la Manada Guaico
Aaron no entendía que sucedía, ya que lo había lanzado no sé cuántas veces a las paredes de mi casa. No le di la oportunidad de hablar, solo lo ataqué al verlo en mi casa.
—¡Te dije que no tocaras a Ayla! —gruñí—. ¡Que no te acercaras y no cumpliste tu palabra!
—¡¿Qué mierdas te pasa, Velkan?! ¡He cumplido mi palabra y la última vez que me viste cerca de ella fue cuando estaba con Parker! —respondía con dificultad.







