A la mañana siguiente, Claire se despertó bastante temprano y con los ánimos renovados. En la noche Amalia escuchó las últimas palabras del duque, por lo que, de camino a Devon House, no soportó la ansiedad de preguntarle a su señora sobre el asunto. Se había deleitado con la historia del hombre misterioso que la salvó en el parque y ahora estaba emocionada con la idea de que lady Claire se desposaría con su salvador.
Pidió que le sirvieran el desayuno en su alcoba y toda la mañana permaneció a