Bethany se preguntó ¿Qué diablos hacía Madison en Houston?, y Madison se hacía exactamente la misma interrogante.
— Veo que estás muy cargada con el equipaje, ¿Quieres que le pida a mi chofer que te lleve a alguna parte?
Beth sonrió delicadamente como lo dictaba la etiqueta, pero por dentro comprendió la indirecta sobre su situación.
— ¡Oh, no hay necesidad, Madison! Eres muy amable, pero mi chofer tuvo problemas con el tráfico, lo esperaré afuera, ya sabes como soy, detesto sentarme largo rato