Lucas y James se miran entre sí, pero no dicen absolutamente nada. James se siente un poco inquieto, ya que sabe que va a llamar a Marina y con la presencia de Malu, cree que Marina no aceptará ir con él al restaurante de ninguna manera. Pero, por educación, no puede decirle a Malu que no quiere ir con ella. James termina entre la espada y la pared, sin saber qué responder o qué hacer en este momento.
— Tía Malu, le aviso de una vez, ¿eh? La señora Marina también va conmigo. ¿No hay ningún prob