Lara King.
Por suerte, en la universidad no ocurrió nada extraordinario. Lucas me mira con pocas ganas, le sonrío levemente. Creo que lo irrité. Las clases terminan y finalmente puedo irme a casa. Estoy cansada, mi conductor ya me espera afuera. Le echo un vistazo antes de entrar al auto y veo a Lucas parado, mirándome. Qué fastidio, ahora siempre tendré a alguien siguiéndome. No puedo creerlo.
El auto sigue por el camino y me pierdo en mis pensamientos, mirando el paisaje que pasa rápidamente