El Desafío de la Esperanza.
Lara ya está acostada con los brazos atados a la mesa y con algunos equipos conectados a ella para monitorearla durante el parto. James se acerca a su cabeza, le da un beso en la frente, tratando de calmarla y haciendo todo lo posible por no mostrar lo nervioso que está por toda la situación. Lara lo mira como si pidiera socorro, y James agarra con fuerza su mano.
— ¡No te preocupes, querida! Estoy aquí contigo y no te dejaré sola ni un minuto. Todo va a salir bien, y pronto nuestros bebés esta