Stefan
Si tuviera que enumerar los mejores momentos de mi vida, en definitiva, ver nacer a mi hijo encabezaría el puesto número uno. Es algo tremendamente impactante, pero también es igual de hermoso.
Ver esa pequeña vida entre mis brazos me ha abierto un nuevo mundo de posibilidades, y sin duda alguna, todo va a cambiar a partir de ahora. Porque sé que haría lo que fuera por ella y por mi hijo.
Escucharla decir que me ama se siente como ese remedio que necesitaba mi alma para estar bien otra v