Punto de vista de Nadia
Soren no terminó la frase.
No porque no supiera lo que venía después, sino porque la presencia ya lo había dicho y yo ya lo había dicho en voz alta y el nombre del operador flotaba ahora en el centro de la plaza con el peso específico de las cosas que una vez nombradas no pueden volver a ser innombradas.
El silencio que siguió era diferente al silencio de antes.
El de antes había sido de procesamiento. Este era de recalibración. El tipo específico que ocurre cuando la am