Leonardo se estacionó delante de la casa donde los hombres de Diego lo habían visto entrar, revisó por última vez su celular, le había pedido a su primo que le informará si Devon salía de la casa antes que ellos llegaran, ya iba de gane pues no había recibido ninguno hasta ese momento.
Tomó la mano de Arantxa que no pudo convencer que se quedará en la casa de seguridad junto a Diego, temía que estaba jugando con fuego, pues tantas salidas ponían en riesgo a Arantxa, si alguien los descubría sa