Para mi mala suerte, su voz reflejaba lo enfurecido que estaba. Me giro y lo veo en el marco de la puerta, totalmente serio.
Solo esperaba que Darius hubiera presenciado toda la pelea y no solo la última parte.
—Ella me golpeó, Darius. Te juro que yo no le hice nada —grita, levantándose del piso y corriendo hacia Darius.
Aprieto mis puños de enojo. Catalina trataba de hacerse la víctima y dejarme a mí como la villana. Darius la abraza y la consuela; ahí fue donde supe que todo intento de explic