La cena en la mansión Neumann había sido un evento tenso desde el principio. Maximiliano, sentado entre su madre Violett y su prima Ivy, intentaba mantener la conversación ligera, pero la atmósfera estaba cargada de una tensión subyacente.
—Max, quédate con nosotras esta noche, por favor—dijo Ivy, poniendo una mano sobre la suya—. No hay necesidad de que te vayas tan tarde.
—No puedo, Ivy, —respondió Max, presionando su mano con cariño y regalandole una hermosa sonrisa cargada de afecto—. Teng