La tía Maggi junto a Ivy, atravesaron el umbral de la puerta del estudio, ambas mujeres se veían feliz de verlo, lo abrazaron mientras le daban la bienvenida una y otra vez. Max, presionó con fuerza a Ivy, estrechándola fuertemente contra su pecho, la pequeña Ivy era más que su prima, era su pequeña hermana y despertaba en él una ternura que muy veces sentía hacia otro ser humano.
—¡Estoy tan feliz de que hayas vuelto a casa!— dijo Ivy abrazándolo con fuerza.
—¡Espero que sigas tan feliz cuand